Hablar de iglesia es hablar de Jesús mismo, así como él nos ha unido
profundamente a Dios, el padre, Jesús también con esa misma profundidad nos une
a su pueblo. Y para algunos de ustedes este tema es obvio, lo aceptas, pero en
mi experiencia personal para la mayoría de nosotros la idea de unirse a la
iglesia local, tal como hemos sido unidos a Dios, el padre, nos cuesta trabajo. Y puede que eso pase porque pensamos que formar parte de una iglesia local es
poco importante para nuestra relación personal con Jesús o puede que nos cueste
trabajo porque la iglesia nos ha fallado de alguna manera y si este es tu caso,
te entiendo.
Durante los veintitrés años que tengo de vida y que he sido cristiano, ministro, pastor, puedo decir honestamente que el dolor que me ha causado la iglesia de Cristo es mucho mayor y mucho peor que cualquier otro dolor que haya experimentado fuera de la iglesia de Cristo. He sido traicionado, decepcionado, abandonado, y cuando soy yo el que peca no he sido perdonado, he sido víctima del chisme una cantidad de veces. Nunca he conocido el dolor como lo he conocido dentro de la iglesia de Jesús, sin embargo, a pesar de eso, he plantado varias iglesias, he pastoreado varias iglesias, he dejado todo por servir a la iglesia. Pero, ¿Por qué? Y quiero ondear en las Escrituras para encontrar la respuesta a este y a otros interrogantes.
¿Es importante formar parte de
una iglesia local?
Aunque es cierto que nunca he conocido el dolor como lo he conocido en la
iglesia, también es cierto nunca he conocido a Dios como lo he conocido en la iglesia.
Es decir, todavía estoy en ella, a pesar de todo el dolor y los fracasos,
porque he visto a Dios en formas que jamás podría haberlo visto si no formara
parte de su iglesia local imperfecta y rota que me ha lastimado incontables
veces. Y para demostrar que no estoy inventando esta respuesta quiero citar una
porción de la epístola del Apóstol Pablo a los Efesios y en este texto podamos
ver cuál fue el plan de Dios desde el principio, tanto como para los fracasos
dolorosos de la iglesia, como la revelación de Dios mismo a través de su iglesia
imperfecta.
“Formar parte de la iglesia
imperfecta importa, porque es a través de las iglesias imperfectas que Dios
muestra su magnífica sabiduría”.
8 Aunque soy el menos digno de todo
el pueblo de Dios, por su gracia él me concedió el privilegio de contarles a
los gentiles acerca de los tesoros inagotables que tienen a disposición por
medio de Cristo. 9 Fui elegido para explicarles a
todos el misterioso plan que Dios, el
Creador de todas las cosas, mantuvo oculto desde el comienzo.
10 El propósito de Dios con todo esto
fue utilizar a la iglesia para mostrar la amplia variedad de su sabiduría a
todos los gobernantes y autoridades invisibles que están en los lugares
celestiales. 11 Ese era su plan eterno, que él
llevó a cabo por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.
Efesios 3:8-11
Piensa un momento en esto; el Dios auto-existente, soberano, omnipotente y
omnipresente, ese Dios que es el mismo en sí mismo, que es la personificación de
la sabiduría de todo el universo, este Dios dice que va a mostrar su sabiduría total
y eterna a todos por medio de su iglesia, por medio de comunidades de gracia
locales va a revelar su sabiduría infinita. Esto parece ser muy absurdo, ¿Cómo lo
va a hacer? Pues, según el contexto del capítulo 3 de la carta a los Efesios,
lo hace de una manera específica, demuestra su sabiduría a través de su iglesia
al unir personas que nunca se unirían por cualquier otro motivo. Es decir, lo hizo
uniendo a los que no pueden ser unidos, judíos y gentiles, no solo gente que está
dispuesta a sentarse en el mismo edificio, los hizo familia, y cuando el mundo
ve a la iglesia unida como un grupo compuesto de muchos grupos opuestos, el
mundo se maravilla. Sí, claro que ven las imperfecciones de la iglesia, si ven
que la iglesia está quebrantada, pero también ven lo que Jesús hizo lo
imposible dentro de ella, ha unido lo que el mundo jamás podrá unir. La iglesia
está llena de gente muy rota, imperfecta y necesitada de Jesús.
“Formar parte de la iglesia
imperfecta importa, porque es a través de las iglesias imperfectas que Dios
muestra su gloria incomparable”.
20 Y
ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que
pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en
nosotros. 21 ¡Gloria
a él en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, desde hoy y
para siempre! Amén.
Efesios 3:20-21
Sí, Cristo es Dios encarnado,
él merece toda la gloria, da gloria al padre. Pero en nuestro texto también vemos
a la iglesia, ¿también recibirá gloria por medio de la iglesia imperfecta,
llena de fracasos y rota?
La iglesia es tan común
y corriente en sí, es la novia con un pasado horrible a la que él toma para sí,
la levanta de tal manera que todos la puedan ver para mostrar todo lo que él
puede hacer con muy poquito. Y a pesar de todas sus imperfecciones y fracasos,
él todavía se quiere casar con ella, ¿Cómo puede sacar tanta belleza de una
comunidad tan rota y llena de pecado? Por eso es que nadie dice: “mira qué
gloriosa es la iglesia”, pero si te quedas en la iglesia podrás decir: “mira
cuan glorioso es Dios, que por medio de gente tan rota como nosotros puede
hacer que su iglesia muestre su magnífica sabiduría y gloria”.
“Formar parte de la iglesia
imperfecta importa, porque es a través de las iglesias imperfectas que Dios nos
hace a su imagen”.
11 Ahora
bien, Cristo dio los siguientes dones a la iglesia: los apóstoles, los
profetas, los evangelistas, y los pastores y maestros. 12 Ellos tienen la
responsabilidad de preparar al pueblo de Dios para que lleve a cabo la obra de
Dios y edifique la iglesia, es decir, el cuerpo de Cristo. 13 Ese proceso continuará
hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de
Dios, que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y
completa medida de Cristo.
Efesios 4:11-13
Nada te hace más como Jesús,
que servir a la iglesia imperfecta de Jesús, por la cual él derramó su sangre. Algo
que es importante notar del texto es que no dice que los líderes de la iglesia
nos harán como Jesús, ellos no pueden. Dice que la responsabilidad de los líderes
es capacitarnos para servir a la iglesia y si usamos lo que nos enseñan,
creceremos más y más a la estatura de la plenitud de Cristo.
A pesar del dolor que
la iglesia te haya causado, formar parte de la iglesia imperfecta como la tuya
importa, porque es a través de ella que Dios nos hace a su imagen.
Si eres cristiano
necesitas saber que los problemas de la iglesia no son razones para evitarla,
de hecho son razones para servir, porque entre más sirves a una iglesia imperfecta,
más te haces a la imagen de Jesucristo. Y si estás leyendo este artículo y no
eres cristiano, necesito que sepas que la iglesia con todos y sus errores
incontables no es un obstáculo para conocer a Dios. Si no el mejor medio para
conocerlo, porque es a través de una comunidad fea que puedes ver la hermosura
de la asombrosa gracia de nuestro Dios, y yo sé que parece una locura, pero Jesús
ama demasiado a su iglesia imperfecta, y no importa cuánto fallemos, su amor
por su iglesia no se acabara jamás.
Sí, aquí hay traidores,
hay hipócritas, hay falsos, pero también hay gente rota, que sabe de lo mucho
que necesita a Jesús y todavía hay espacio para uno más, si la iglesia te
lastimó, recuerda que la iglesia también lastimó a Jesús y no por eso él la dejó.
Querido lector, ve a una iglesia local y deja que Cristo cure las heridas que te dejo su iglesia imperfecta, llora todo lo que tengas que llorar y vuelve a empezar. Ama y sirve a la futura esposa de Jesús.
— Jesús A. Rubio
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Jesús Rubio sirvió como plantador en Iglesia Bíblica luz y verdad, posee una maestría en estudios teológicos, es licenciado en ciencias sociales, profesor de biblia y teología en el Instituto Reformado de Colombia, es director académico del Instituto Bíblico luz del Mundo y actualmente vive en Valledupar, Colombia.

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