Uno de los problemas más visibles de la iglesia es la disciplina. Donde un gran rango de la mayoría de iglesias evangélicas ha declinado, habiendo perdido el interés de la importancia de la membresía y la pureza de los miembros. De hecho, hay un reflejo de que la iglesia ya no enseña la doctrina de la disciplina, siendo anteriormente importante por las iglesias protestantes. Así mismo, es un fracaso que la iglesia contemporánea está sintiendo, tanto por fuera como por dentro. La falta de disciplina ya no es algo que asombra a los ministros, ni mucho menos a los miembros oficiales de la iglesia local.
Adicionalmente, se planteará en tres encabezados importantes. Uno es sobre la membresía de la iglesia y donde de hecho se analizará los requisitos de las bases bíblicas. Además, el segundo encabezado se abordará la disciplina eclesiástica en el lugar que pertenece dentro de la iglesia local y el Señorío de Cristo para el creyente. Por último, los beneficios de la disciplina en la membresía de la iglesia en la pureza y restauración.
De tal manera que, se resolverá a la luz de las bases bíblicas y la importancia de la membresía. Inmediatamente, también se analizará el significado de la disciplina eclesiástica y el lugar donde debe pertenecer. Lo cierto es que, sin la recuperación de la disciplina la iglesia local seguirá menguando. Así mismo, la necesidad del Señorío de Cristo y sus grandes beneficios que puede traer a la iglesia de hoy en la pureza y la restauración de los miembros. Pero, sobre todo hacer que el pecado ya no avance en el cuerpo de Cristo.
La Membresía en la Iglesia
La membresía eclesial no es un tema muy común en la mayoría de las iglesias de Latinoamérica, es un tema que generalmente no se le da mucha importancia o se pasa por alto, más en los megas iglesias centradas en el “igle-crecimiento” . La membresía en la iglesia local no debe ser tomada livianamente, ya que es una declaración de la ciudadanía del reino de Cristo. Es decir, la membresía de la iglesia es una relación oficial entre la iglesia y el creyente, confirmada por la supervisión eclesial del discipulado del cristiano y la sumisión de ese cristiano al señorío de Cristo, ya que solo existe una iglesia de Cristo, la cual es universal y se expresaba a través de las iglesias locales.
Las bases bíblicas de la membresía eclesiástica
La iglesia es la asamblea de miembros compuesta por personas que han sido llamadas por el Evangelio de Cristo para apartarse del mundo y tener una vida de obediencia a Dios. Solamente cuando hay un grupo de personas que cumplen con esas características especiales, se puede hablar de iglesia, en cualquier parte del mundo si hay diez o miles de personas que están bajo la autoridad de Cristo, se puede llamar iglesia.
La pregunta que surge es: ¿hablan las escrituras sobre la membresía de la iglesia? Y la respuesta es sí, el apóstol Pablo dice en su carta a los Efesios 4:25 “Somos miembros los unos de los otros” y en efesios 5:28 – 32 “Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos”. Y existen otros pasajes como el de Hechos 20:28 – 32, que habla de la supervisión pastoral sobre los miembros.
Se puede decir entonces, que la membresía es bíblica porque Cristo estableció la iglesia local y todos los apóstoles desarrollaron su ministerio a través de ella. La vida cristiana del Nuevo testamento es la vida de la iglesia y los cristianos del primer siglo giraron en torno a eso, los cristianos se añadían a la iglesia oficialmente y tenían en cuenta el número de personas que se añadían. La membresía es bíblica porque coloca al creyente en su lugar bíblicamente determinado, es decir, miembro del cuerpo de Cristo y posibilita al creyente para participar en la labor de la disciplina en la iglesia de una forma responsable, sabia y amorosa.
¿Cómo llegar a ser miembro de una Iglesia local?
Después que se hubo mostrado las bases bíblicas de la membresía eclesiástica, su importancia en la vida de la iglesia local y los beneficios que esta trae como posibilitar la disciplina eclesial. Es importante también que se aborde la pregunta ¿Cuáles son los requisitos de la membresía? El Pastor Leeman hablando acerca de quién puede acceder a la membresía de la iglesia dice que unos de los privilegios de ser anciano, es la oportunidad entrevistar personas que aspiran a la membresía, ya que es como estar en la puerta del redil de las ovejas y supervisar que animales entran. Lo que Leeman dice es que basándose en lo que la persona dice en la entrevista de membresía, puede recomendarlo o no, a los otros ancianos quienes a su vez en base en eso ellos lo recomendarán a toda la congregación. Esto debido a que Cristo otorgo el poder de las llaves a la iglesia local y la decisión final depende de la iglesia y no de los ancianos.
Teniendo en cuenta la ilustración de Leeman y que lo importante de la membresía es que solo entren las ovejas al redil, la respuesta a la pregunta de ¿Cómo llegar a ser miembro de la iglesia local? Una respuesta sencilla podría ser: Los cristianos. Los requisitos para ser miembros de una iglesia local son los mismos que se requieren para ser cristiano, lo que se pretende con la membresía es confirmar a las personas que son ovejas. La membresía empieza cuando la iglesia local confirma la profesión de fe de la persona. Un ejemplo bíblico es el caso de Jesús con Pedro en Mateo 16:15-16 “Y ustedes, ¿quién dicen que soy Yo?, les preguntó Jesús. Simón Pedro respondió: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Es decir, la gente necesita entender el evangelio, creer en Cristo y todo lo que esto conlleva como frutos de arrepentimiento y ser bautizado para unirse a la iglesia.
Los miembros que no representan a Cristo
Hasta este punto se entiende que la membresía es vital, porque esta indica un sentido oficial que la persona pertenece a través de la profesión de fe y su deseo de someterse al liderazgo de la iglesia. Pero ahora ¿Qué pasa con esos miembros que no representan a Cristo? Las personas que se han convertido al cristianismo deben entender que seguir a Cristo necesita sujeción a la iglesia local, por eso es importante la membresía, porque sin una oficial no puede haber una disciplina correctiva oficial ejercida por la autoridad gubernamental de la iglesia.
Ser miembro de la iglesia significa ser un representante de Cristo. La disciplina, entonces, es la medida apropiada cuando el carácter de la persona trae vergüenza al nombre de Jesús. Se puede ver un ejemplo claro de esto en Mt 18:15-18, que habla de la disciplina en la iglesia sobre los miembros. Cuando un miembro no está representando correctamente el nombre de Jesús, la iglesia puede no considerar a tal miembro como un ciudadano del reino de Dios.
La Disciplina Eclesiástica.
Una vez que se ha comprendido la importancia de la membresía, es imperativo ahora abordar la disciplina eclesiástica como un privilegio de dicha membresía y su pureza. Dándole a esta, el lugar que le pertenece dentro de la iglesia y sobre todo cómo hace parte de su Señorío en Cristo, ya que en Mt 18:15, el Señor Jesucristo enseña a sus discípulos el procedimiento a seguir al dirigirse a un hermano que ha pecado. Por lo tanto, Jesucristo mismo no deja de lado la importancia de este tema, sino que da un análisis claro y profundo. En cuanto a esto, Don Galardi dice que La disciplina eclesiástica debe ser respondida y examinada cuidadosamente, si es que la iglesia evangélica quiere mantener integridad dentro de sí misma y a la vez, acompañada de una confianza muy humilde que descansa en el cuidado del Gran Pastor.
Es importante examinar cuidadosamente la disciplina como menciona el Doctor Galardi y poder mantener la integridad de su propia naturaleza, para que la iglesia sea madura ante los cambios de este siglo. En Gál 1:4 dice: El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo. Cristo sé -dio- a sí mismo para que los cristianos puedan ser libres de todo pecado, no solo en este siglo presente sino en el siglo venidero.
De tal manera que, el privilegio de la disciplina es un sentido más estrecho en el cuidado de la iglesia para educar a los miembros en su santificación. Con el propósito de defender el honor de Jesucristo y mantener un buen testimonio, en Ro 12:1 se menciona, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios. Este es un hermoso reflejo de santificación para un mundo caído, perverso y malo que cada vez es peor.
¿Será que la santificación de la iglesia es por causa de una buena disciplina? ¿La disciplina de verdad es un privilegio de la membresía? ¿Por qué se debe estudiar de una manera cuidadosa la disciplina? ¿Por qué el señorío de Cristo debe estar ligada a la vida de un cristiano?, diversas preguntas se abordarán en este encabezado.
El lugar de la disciplina
Una de las razones por la que la disciplina eclesiástica forma parte de las marcas de una iglesia verdadera, es por el lugar donde pertenecen. De esta manera, se mantiene no solo la unidad, sino también, la verdad misma será un reflejo claro. Juan Calvino dice con respecto a la disciplina, que es como los tendones de un cuerpo, que une los miembros y les permiten asumir su función donde estén. Por esta razón, es importante frenar los pecados que están dominando sobre los cristianos.
Ciertamente, el corazón de la iglesia para la santificación está en la disciplina Heb 12: 6a, Porque el Señor al que ama, disciplina… Además, se puede ver el cuidado mismo por parte del Señor para con Su iglesia. Esta es una primicia importante del porqué se debe analizar el lugar de la disciplina, y permanecer claro en esta doctrina como el cuerpo de Cristo. De hecho, Julio Benítez en un comentario menciona: La disciplina es algo necesario para preservar el testimonio y la pureza de una Iglesia. Por otro lado, para ver una iglesia madurar en la fe que profesa, se le debe supervisar cuidadosamente.
Si una iglesia, no tiene la doctrina de la disciplina en su lugar apropiado no crecerá en santidad. Básicamente, sin ella “santidad” nadie podrá ver al Señor (Heb. 12:14). Por lo tanto, para ver los frutos de los miembros en su crecimiento se debe ejercer la disciplina a la luz de las Santas Escrituras. Aún Pablo exhorta a todo cristiano a examinarse en la fe (1Co 11:28), ¿Por qué es importante la disciplina para mantener una vida piadosa? ¿Por qué un lugar para la disciplina eclesiástica dentro del cuerpo de Cristo?, John MacArthur dice: Jesús quería que sus discípulos supieran que la disciplina debe tener un lugar en el seno de la asamblea del pueblo de Dios . Es decir, la disciplina tiene su lugar solo en el cuerpo de Cristo, solo los miembros son disciplinados y es precisamente porque están bajo la autoridad de Cristo y sujeto a los ancianos.
El Señorío de Cristo en la disciplina.
De la misma manera, cuando Jesús proclamó el arrepentimiento a sus discípulos y dio un llamado a seguirle (Mt 8:22). No solo fue un llamado simple, sino, a obedecerlo en sumisión. Cuando la disciplina está en su apropiado lugar, un creyente crecerá bajo el Señorío de Cristo. ¿Qué es el Señorío de Cristo para un hijo de Dios?, Alfonso Flores da una respuesta apropiada para esta pregunta y dice que Cristo es el Señor de todos, pero Su señorío comienza en el corazón de la persona que lo acepta y reconoce como el Señor de su vida.
Eso implica que, con frecuencia el mensaje de Jesús libera a la persona de la esclavitud del pecado. Cuando se relaciona la disciplina del Señorío de Cristo, se relaciona con la obediencia. No solo de las normas de la iglesia local, sino, de la persona de Jesucristo quien dice: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, si no el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. (Mt 7:21).
Esta es la enseñanza sobre la verdadera sumisión, que implica que la confesión del Señorío de Cristo debe ser práctica y manifestarse por medio de la obediencia sincera y genuina a la autoridad de Jesucristo. Por esta razón, se demanda la importancia del privilegio de la disciplina en la membresía. Y es hacer la voluntad de Dios que en otras palabras es caminar en santidad bajo el Señorío de Cristo.
La iglesia, que es el cuerpo de Cristo ocupa un plan redentor con la ayuda del Espíritu Santo y su asunto no es trivial, de hecho ¿Qué otro tema podría ser más importante? Las escrituras enseñan que la disciplina es un regalo de Dios (Gál. 6:1), y está relacionado con la piedad misma. Cuando la iglesia experimenta la integridad y la plenitud, entonces ve la total dependencia del Espíritu Santo, para que el creyente no pueda tropezar, ni caer y permanecer en la fe que es en Jesucristo.
Los beneficios de la disciplina en la membresía de la Iglesia.
La membresía eclesiástica conlleva muchas bendiciones, y la promulgación de la corrección hace parte de la bondad de Cristo, la cual, se extiende a todos que están dentro de la iglesia; y como consecuencia de eso se puede decir, que la disciplina es un privilegio de la membresía. Así mismo, el amor por los hermanos es un reflejo la disciplina. Pablo en la carta de Gál 6:1 dice: “Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo…”.
Restauración y reconciliación del creyente que se ha descarriado.
El pecado estorba la comunión entre creyentes y con Dios. El propósito principal de la disciplina eclesiástica es procurar un objetivo doble en restauración, que el ofensor vuelva a la conducta apropiada y reconciliación entre creyentes, y con Dios. Así como los padres corrigen a sus hijos porque los aman y así como Dios el Padre disciplina a los que ama. Para eso, el autor de la epístola a los hebreos 12:6 dice: Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. Así, la iglesia cuando está ejerciendo correctamente la disciplina, actúa en amor para traer de regreso al hermano que se ha descarriado, restableciendo a la persona a la comunión correcta y rescatándola de los patrones destructivos de vida.
Por otro lado, los que aplican la disciplina deben tener en mente que la meta es la reconciliación personal entre creyentes. En Mt 18:15 la frase has ganado a tu hermano implica que la esperanza es que la disciplina logre restaurar, es decir, ganar al hermano. Pablo habla que se debe restaurar al hermano que peca con una actitud humilde (Gál. 6:1), y Santiago también habla y anima a hacer volver a un pecador de su extravío (Stg 5:20).
Impedir que el pecado se extienda a otros
Aunque un beneficio principal de la disciplina eclesiástica es la restauración y reconciliación para el creyente que peca, también otro beneficio importante es impedir que el pecado se extienda a otros. El autor de hebreos les dice a los creyentes de que se cuiden y “que ninguna raíz de amargura brote y cause dificultades y corrompa a muchos” (Heb. 12:15). Es decir que, si algún conflicto entre personas no se resuelve rápidamente, los efectos se pueden esparcir a otros, y un ejemplo muy claro es cuando Pablo le dice a los corintios que saquen de la iglesia al hombre que vive en incesto (1Co 5:2, 6-7), para que el pecado no afecte a toda la iglesia.
Proteger la pureza de la Iglesia y el honor de Cristo.
Un tercer beneficio de la disciplina eclesiástica es proteger la pureza de la iglesia de modo que no se deshonre a Cristo. Por supuesto, que ningún creyente de la actual época tiene un corazón completamente puro. Pero cuando un miembro de la iglesia continúa pecando y de manera que es evidente y en especial a los no creyentes, esto claramente es deshonor para Cristo y la iglesia.
Por eso como ya se había dicho en el punto anterior, Pablo se asombra de que los corintios no hayan disciplinado al miembro que continuaba en pecado voluntario y que la iglesia lo conocía públicamente. Pablo también se preocupa al enterarse de que un hermano demanda a otro en un tribunal civil y todo esto ante los incrédulos. Por otro lado, es algo muy serio, ya que el Señor es celoso de su propio honor y si la iglesia no disciplina, Dios mismo lo hará como lo hizo con corintio trayendo enfermedad y muerte. Es decir, una correcta disciplina afirma la santificación de los miembros de una iglesia local y por ende, protege la pureza de iglesia y el honor de Cristo. El no ejercer correctamente la disciplina acarrea consecuencias a una iglesia como el perder su pureza y dejar de representar el nombre de Cristo.
CONCLUSIÓN
La disciplina es un privilegio de membresía de la iglesia local, en la medida en que ostenta grandes beneficios para el Cuerpo de Cristo, en cada uno de los que son sus miembros oficiales en la iglesia local. Así mismo, la pureza y la restauración son marcas de cada uno de los que profesan la fe en Jesucristo. De igual importancia, queda en evidencia en cuanto al lugar de la disciplina que es dentro de la iglesia, y la doctrina del Señorío de Cristo.
Para culminar, se puede hacer preguntas como aplicación para aquellos que desean cuidar y guiar en sabiduría la iglesia de Dios, bajo una de las marcas de la iglesia verdadera que es la disciplina eclesiástica. ¿Cómo puede un pastor descansar bajo su almohada, viendo que la novia de Cristo está siendo contaminada por su culpa e indiferencia? ¿Es usted consciente de lo que está sucediendo con la disciplina eclesiástica hoy en día? ¿Está preparando su corazón en oración para guiar a personas que no les gusta la disciplina?
Querido lector, recuerde estas palabras de Pablo a Timoteo, “que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina” (2Ti 4:2). Que el Señor le conceda la gracia de ver a Su santa iglesia sin mancha y pura bajo tu responsabilidad.
___________________________________________________________________________________
Jesús Rubio sirve como pastor en Iglesia Bíblica luz y verdad, posee una maestría en estudios teológicos, es licenciado en ciencias sociales, profesor de biblia y teología en el Instituto Reformado de Colombia, es director académico del Instituto Bíblico luz del Mundo y actualmente vive en Valledupar, Colombia.
0 Comentarios